La amputación es un procedimiento quirúrgico que causa un cambio irreversible en el paciente. Asimismo, el nivel de amputación al que se somete la persona condiciona el futuro de la persona, ya que tienen peor pronóstico las amputaciones a niveles más proximales.
Las personas con amputaciones a niveles distales pueden deambular distancias mas extensas que las personas que cuentan con miembros residuales cortos. Respecto a esto, el hecho de conservar la rodilla es algo clave, ya que las personas que tienen amputaciones transtibiales (a través de la pierna) tienen mayores probabilidades de caminar 500m o más que las personas con amputaciones proximales. Además, las personas que no tienen la articulación de la rodilla lo logran más que pacientes amputados a un nivel transfemoral (a través del muslo).
Los amputados transtibiales consiguen antes caminar de forma extradomiciliaria y hay menos individuos que no logran deambular. El uso de prótesis también es mayor en las personas presentan este tipo de amputaciones, por lo que adquieren mayor comodidad en la confección prostética y a la hora de ponerse o quitarse los dispositivos.
Pese a esto, la velocidad de marcha de los amputados transtibiales es menor a la de las personas no amputadas. Por otro lado, las personas desarticuladas de la rodilla tienen una reducción incluso mayor de la velocidad y un mayor costo energético en la marcha. Es más, los pacientes amputados a nivel transfemoral presentan una reducción de la velocidad de la marcha comparándolos con pacientes no amputados, y con un gran aumento del costo energético.
En cuánto a la reinserción laboral, es mayor en amputados tanstibiales y desarticulados de la rodilla en comparación con los amputados transfemorales.
La desarticulación de la rodilla tiene mejores resultados que la transfemoral, y esto principalmente se debe a que permite una mejor suspensión y cuenta con un mayor brazo de palanca para manejar la prótesis. También se conserva la potencia de los aductores, evitando las retracciones en abducción. Teniendo esto en cuenta, es menos utilizada ya que la herida suele curarse menos que en pacientes con amputaciones transfemorales. En niños es más utilizada ya que les permite conservar el cartílago de crecimiento en el fémur distal.A mayores de las mencionadas, también existe la amputación de Syme, pero es menos utilizada por los cirujanos ya que presentan un extremo distal más voluminoso, con algunas desventajas a nivel funcional y estético.
En conclusión, los cirujanos deben tener en cuenta todos estos factores a la hora de amputar, además de pensar en el individuo y su futuro de reinserción familiar, social y laboral.
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