Los divertículos son trastornos caracterizados por tener capas de mucosa y submucosa que tapizan las paredes del órgano, llegando también a afectar a los músculos que lo constituyen. La gran mayoría de los divertículos esofágicos surgen como consecuencia de trastornos de la motilidad esofágica. A nivel esofágico, uno de los más frecuentes es el divertículo de Zenker.
El divertículo de Zenker aparece por la elevación de la mucosa de la pared posterior a la faringe, a través de los músculos constrictor y cricofaríngeo. La incoordinación de las ondas contráctiles que impulsan los alimentos al esófago y la relajación del esfínter esofágico superior, hace que el bolo presione sobre la mucosa de la pared posterior y sobre fibras musculares. Esto , crea una bolsa en la parte alta del esófago que almacena pequeñas cantidades de comida e impide que lleguen al estómago.
El tratamiento más eficaz es el quirúrgico y se le recomienda a cualquier paciente con esta patología, ya que de lo contrario, el divertículo podría seguir creciendo y ocasionar problemas más graves. La intervención puede ser de manera convencional, es decir, cirugía abierta; o por endoscopia. Se realiza una incisión mínima en el lateral del cuello, con el objetivo de acceder al esófago. A continuación se realizan dos pasos conjuntos, la miotomía cricofaríngea y la diverticulotomía; que consisten en seccionar el músculo cricofaríngeo y extirpar el divertículo, respectivamente.
Referencias
- Clínica Universidad de Navarra- TopDoctors

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